DERECHO A LA DIGNIDAD

ALIVIO DEL DOLOR. CUIDADOS PALIATIVOS. DERECHO A UNA MUERTE DIGNA

El DERECHO DEL PACIENTE AL ALIVIO DEL DOLOR no ha sido regulado legalmente como tal, no hay jurado ni juez que pueda dictar sentencia si no se cumple, pero basándonos en garantizar la dignidad de la persona, cualquier paciente, con  independencia de su enfermedad o la causa de su padecimiento, tiene derecho a recibir un tratamiento médico que alivie su dolor y a que el sistema sanitario intente ayudarle en este sentido.

Es necesaria una PLANIFICACIÓN ESTRATEGICA para abordar un problema con tan alto impacto personal y social como es el dolor. Además supone un compromiso ético para los profesionales y las organizaciones sanitarias, y un derecho en la legislación autonómica, nacional e internacional

 

           A pesar de la magnitud del problema, ha sido infravalorado y tratado inadecuadamente. En los últimos años, son las organizaciones profesionales las que se han preocupado de publicar declaraciones, directrices o recomendaciones sobre el manejo del dolor:

  • Los pacientes con dolor tienen derecho a recibir el cuidado de profesionales sanitarios formados y entrenados para atenderlos adecuadamente, con dignidad y respeto.
  • Esclavo 2-detalle-el ser y la nada-Jaime SánchezSi en primera instancia no se llegara a aliviar sus molestias, los pacientes con dolor crónico tienen derecho a que un médico especializado se interés y estudie su situación. Lo más adecuado y con mejores resultados es que sea un grupo multidisciplinar de profesionales sanitarios el que evalúe, realice una aproximación diagnóstica y proponga un tratamiento. Y todo ello, con prontitud, las listas de espera
    son totalmente incompatibles con el tratamiento del dolor.
  • Los pacientes con dolor crónico tienen derecho a recibir un cuidado continuado y regular en el tiempo; a una re-evaluación, seguida a un ajuste del tratamiento si el dolor no ha disminuido.
  • La persona con dolor tiene derecho a ser informado de la causa más probable de su dolor y de los tratamientos disponibles, sus beneficios y sus posibles riesgos.
  • El paciente tiene el derecho a recibir respuestas claras e inmediatas a sus preguntas, de tener tiempo para tomar sus decisiones, y de rechazar el tratamiento su así lo desea.
  • Ningún paciente con dolor crónico debería quedar desamparado frente a su padecimiento por muchas alternativas de tratamiento que hayan fracasado.

Aunque no puedan ser exigidos legalmente, son derechos que tienen las personas que sufren dolor y deberían ser respetados.

LOS CUIDADOS PALIATIVOS, sin embargo, como servicio a los pacientes en la fase final de la vida, disponen de diversas “bases legales” para su ejercicio y desarrollo; son derechos vinculados al respeto a la dignidad del enfermo y al ejercicio de su autonomía y libertad, como un grupo humano especialmente desprotegido, vulnerable o indefenso.

      El enfermo terminal debe participar en las decisiones que afecten a los cuidados que se le han de aplicar, con el límite de mantener una capacidad de autogobierno. Así, la Ley de Autonomía del Paciente introduce el concepto de “instrucciones previas”, en el ámbito del consentimiento informado con el fin de que el paciente, anticipadamente, manifieste qué tipo de tratamiento médico acepta o rechaza o bien, designe a una tercera persona, quien se subroga en la capacidad de tomar decisiones médicas, si en el futuro deja de tener capacidad autónoma para realizarlas

     Los cuidados paliativos (C.P.) son un enfoque que mejora la calidad de la vida de los pacientes y familiares que se enfrentan a los problemas relacionados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de la prevención y alivio del sufrimiento, por medio de la identificación temprana, la impecable evaluación y el tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicológicos, sociales y espirituales (OMS)

     El origen de los C.P lo encontramos en Inglaterra, a finales de los años 60, por iniciativas personales como la de Cicely Saunders, para ofrecer una asistencia específica a los enfermos de cáncer deshauciados y hasta entonces, abandonados por la medicina. En España, los primero equipos de C.P. aparecen a finales de los 80, desarrollándose de manera desigual en todo el Estado.

     El objetivo fundamental de los C.P. es aliviar el sufrimiento al final de la vida y facilitar una muerte en paz:

  • Mejorando el confort mediante el tratamiento del dolor y de otros síntomas.
  • Considerando la muerte como un proceso natural que no debe ser retrasado.
  • Integrando los aspectos psicosociales y espirituales en los cuidados del paciente.
  • Ofreciendo apoyo a familiares durante la enfermedad y el duelo.

     Los C.P. deberían comenzar en las fases tempranas del diagnóstico de una enfermedad que amenaza la vida. La transición de los cuidados curativos a paliativos es gradual, basada en las necesidades individuales de las personas, más que en un plazo concreto de supervivencia esperada.

     RECURSOS PALIATIVOS.

     La atención sanitaria se organiza en dos estructuras asistenciales:

1.- Atención primaria. Las funciones del Equipo de Atención Primaria (EAP) consistirían en:

     – Valoración de los síntomas y/o signos físicos, psíquicos o sociales.

     – El alivio de síntomas y sufrimiento.

     – El acompañamiento psicoafectivo y soporte espiritual.

     – Atención en domicilio.

     – Atención en el proceso de morir incluido el duelo.

     El Equipo de Soporte de Atención Domiciliaria (ESAD) es el recurso específico de cuidados paliativos domiciliarios del sistema público: valora al paciente, apoya y asesora al EAP y coordina hospital con atención primaria.

2.- Atención Especializada en Hospitales:

     – Atención hospitalaria de urgencias.

     – Hospitalización por indicación del especialista.

     – Asistencia ambulatoria especializada por indicación del médico de atención primaria.

     En los hospitales existen las Unidades de Cuidados Paliativos Agudos, Equipos de Soporte Hospitalario y Unidades de Cuidados Paliativos de Media y Larga Estancia.

Jaime Sanchez Alonso (esclavo)
Jaime Sanchez Alonso (esclavo)

EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA ha determinado el debate bioético contemporáneo relacionado con el final de la vida. Se discute si la “Sedación Terminal” debe clasificarse o no de eutanasia. Aunque ambos métodos se basan en técnicas similares, la EUTANASIA tiene como fin último el fallecimiento del paciente, mientras que la SEDACIÓN PALIATIVA solo busca aliviar el dolor, como tratamiento en la fase terminal de un enfermo.

 Paciente del Servicio Nacional de Salud